Mejor reir que sufrir
Aprendiendo de las "dificultades"
Cuando se viaja por el sudeste asiático y en compañía de monjes en un camión, sobre todo en la parte trasera, donde uno se sienta como puede en una especie de bancos de madera, o en cuclillas, y en la parte superior suele haber una serie de varillas o barras metálicas que se utilizan para cubrir con un toldo o lona con el fin de protegerse de la lluvia, ocurren situaciones que resultan divertidas.
Debido a que las "carreteras" suelen estar llenas de grandes baches o socavones, cuando las ruedas del camión o camioneta se encuentran con uno de ellos, sus ruedas se hunden y al mismo tiempo, los que atrás van sentados o agachados salen disparados hacia arriba, golpeándose la cabeza contra esas "estructuras metálicas".
La actitud positiva
Cuando esto sucede varias veces a lo largo del recorrido, a uno no se le ocurre otra cosa que jurar en arameo o en cualquiere otro iidioma; sin embargo, los monjes que acompañan en esa zona del vehículo, se quedan mirando sin entender nada.
Lo curioso es que cuando los monjes golpean su cabeza - y la verdad es que sucede con mucha frecuencia - sobre el metal, (a veces madera también) lo único que hacen es, ¡¡reír!!.
Claro está que uno se pregunta, cómo es posible reirse ante tanto doloroso golpe en un trayecto que puede durar unas cuantas horas?
Risa, endorfinas y bienestar
Uno decidiíó hacer un experimento "científico". Cada vez que se producía un golpe en la cabeza, en vez de sufrirlo y quejarse, la decisión fué reirse al igual que los monjes.
¿Cual fué el descubrimiento? Cuando uno se golpea de esa manera en la cabeza y se ríe, el dolor es mucho menor.
Al entender que ellos aceptaban la situación con gran sentido del humor y mantenían una actitud positiva ante la realidad que les tocaba vivir diariamente, el buen humor y la risa era el mejor medicamento para tratar los golpes que se iban produciendo a lo largo del viaje.
La risa, libera endorfinas en la corriente sanguínea, las cuales son aliviadoras del dolor. También la risa mejora el buen funcionamiento del sistema inmunitario y ayuda a combatir tanto infecciones como estados de ánimo negativos.
Así que cuando no nos sentimos bien es mejor, sonreir y reír.
La experiencia nos enseña que cuando en la vida hay dolor, el sufrimiento disminuye si aprendemos a ver el lado positivo de todas las circunstancias.
La necesidad del humor y de un pensamiento positivo, siempre......intenté entrar en la página de sananda pero el ordenador no me deja, probaré en otro momento. Aprovecho para mandaros un fuerte abrazo, espero todo bien.
Desde Copenague!
Raquel

















Comentarios
1 comentario para este mensaje