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Aceptando lo inevitable

Aprendiendo a aceptar lo inevitable con humor

Muchos especialistas dicen que al final ni la psicología ni la religión, nos pueden proporcionar un refugio contra el problema de que la vida no tiene sentido y vas a morir. Ninguna de las dos nos pueden librar de la ansiedad que provoca el enfrentarse a la muerte, ni de la también ansiedad de hacer frente a una vida que es finita y que nunca satisface nuestra sed de infinitud.

¿Por qué vivimos, para qué vivimos, que significado tiene la vida limitada, por qué morimos, que hay después de la desaparición física, qué es la fe, la necesidad de creer, el ampararse en la creencia en un ser superior ....... y así sin cesar podemos estar haciéndonos preguntas.

 Mientras estamos inmersos en el cotidiano vivir, una gran válvula de escape, es ver con ojos de risa y con mirada traviesa, el dolor que la vida nos ofrece, la inquietud e insatisfacción y aprender  a saludar a la muerte inevitable con un sentido del humor relajante y aliviador:

¿Hay alguien más ahí?

"Un hombre se cae a un pozo profundo y después de "volar" unos treinta metros, tiene la inmensa fortuna de sujetarse a una raíz que sobresalía de una esquina en dicho pozo. Aferrándose desesperadamente a la raíz, a medida que el tiempo transcurría, su energía iba disminuyendo y en su desesperación, el hombre grita:

¿¡Hay alguien ahí arriba?

Mira a la boca del pozo y todo lo que puede ver es un trozo de cielo nuboso. De pronto las nubes se separan y un rayo de luz brillante cae sobre él. Una voz profunda resuena en el aire:

Yo, el Señor estoy aquí. Suelta la raíz y te salvaré!

El hombre se lo piensa un momento y luego grita:

-¿Hay alguien más ahí arriba - ?

Es curioso: nuestra negación de lo inevitable

El predicador, en su sermón estaba advirtiendo a sus feligreses de lo inesperada que puede ser la muerte.

- Antes de que pase otro día - sentenciaba - puede que muera alguien de esta parroquia -.

Sentada en la primera fila estaba una viejecita muy pía que se reía a carcajadas.

Al ver esto, el predicador, irritado, preguntó:

¿Qué es lo que le hace tanta gracia señora?

!Bueno, es que yo no pertenezco a esta parroquia!


Las creencias crean nuestra realidad

Las creencias construyen nuestra realidad

Decía Nisargadatta Maharaj: "Cada uno ve el mundo según la idea que tiene de sí mismo. Según lo que crees ser, así crees lo que es el mundo."

Existen en nosotros unos mecanismos de proyección que construimos en nuestra indivicualidad, (muy limitada por cierto) con el material de vivencias y percepciones. las cuales dependen de múltiples factores, como condicionamiento cultural y educacional, creencias, valores subjetivos y las interpretaciones particulares de nuestras experiencias, además de deseos, búsquedas, expectativas, todo ello con una carga de que algo excepcional surja en nuestras vidas.

Solemos confundir la realidad con la que nos identificamos y no vemos las cosas tal y como son. Es como querer hacer el mundo a nuestra medida personal. No nos damos cuenta que nuestras creencias generan  nuestra reaidad y que solo vemos lo que queremos ver, y asimismo, lo que no contraría dichas creencias.

Todo esto viene a cuento de los comentarios o preguntas llevadas a cabo por algunos  alumnos en diferentes cursos que he impartido en varias ciudades, y que cuando menos son curiosos: Ejemplos

"He hecho un curso en el que algunas personas decían ver a la Virgen"

Respuesta; Ningún hindú vería a la Vigen; si acaso a Vishnu, Siva, Ganesha o cualquier otra deidad

Ningún mahometano, budista, etc. ¿Por qué? Sencillamente porque son construcciones culturales.

" He hecho un curso de meditación y algunos decían ver al maestro tibetano"

Respuesta: Y eso que significa? Saldría más económico ver la foto de tal maestro. No confundamos todo ello con evolución y ser un ser muy especial.

"He hecho un Curso de Sananción y podemos curar las enfermedades".

Respuesta: Estupendo, no habrá enfermedad, Ya se pueden visitiar clínicas, hospitales y que todo el mundo vuelva a su hogar contentos y felices. No hay necesidad de seguridad social"

Evidentemente, todo esto en tono jocoso.

Es un deseo de salir de nosotros mismos y ver lo especial.

Si por ejemplo, en las distintas tradiciones, existen los llamados videntes a través de los cuales Dios, o el Espíritu habla o se manifiesta, ¿qué razón existe para que lo haga, con una voz ronca, poco audible, cuando es más sencillo presentarse de otra manera y comunicar el mensaje con claridad y contundencia al mundo sufriente?

Si hay seres inteligentes y más que nosotros, ¿existe alguna ra<ón para que no se presenten y estén ocultándose permanentemente?

No hay razón para tanta credulidad.

 

 


Guru y discípulos

En el deseo que anida en nuestro interior por descubrir y experimentar algo que podamos considerar excepcional, solemos entregarnos, ser seguidores ciegos y aceptar enseñanzas que no comprobamos si son veraces o mero fruto de querer ver las cosas como nos gustaría que fuesen. Siempre es conveniente mantener una mente con capacidad de discernir.

 Como bien decía el poeta inglés William Wordsworth:"Lo que necesitamos, no es la voluntad de creer, sino el deseo de descubrir".

 En una ocasión, un guru, se dirigió al Ganges en Haridwar en el Norte de la India a fin de tomar un baño purificador, y al que iban acompañando numerosos discípulos. Este maestro, como era costumbre en él, llevaba una vasija que solía utilizar para trasnportar agua del río sagrado y situarla en el altar en su ashram.

 Al llegar a orillas del río, se sentó a meditar unos instantes y sus seguidores quedaron a cierta distancia respetando el silencio y quietud de su maestro.

 Al salir de su estado meditativo, el guru excavó un hoyo, introdujo la vasija y apiló un montón de arena encima como señal. Se levantó y se sumergió en el Ganges para tomar su baño purificador.

 Sus discípulos, sin saber la causa del montón de arena y suponiendo que formaba parte de un ritual, hicieron montones similares a lo largo del banco de arena.

 Cuando el maestro terminó su baño, se dirigió a buscar la vasija y en lugar de encontrar un montón de arena, descubrió que toda la orilla estaba cubierta de montones parecidos. Atónito, se dirigió a sus discípulos y les preguntó cual era la razón de todo aquello.

 Al saber que únicamente habían tratado de imitarle, el guru reprendió a sus seguidores al ser tan necios de llevar a cabo acciones ciegamente y sin conocer el propósito de las mismas.

 Aquí, no sería preciso añadir que encontrar la vasija no fué tarea sencilla.


efecto placebo

 

El efecto placebo

Los científicos saben perfectamente que creer en un tratamiento, los efectos pueden llegar a ser tan efectivos como el recibir la medicación que puediese corresponder al tratamiento propiamente dicho. Este efecto, basado en la expectativa - llamado efecto placebo - el cual puede suceder muy a menudo,nos ayudarnos a penetrar en la relación mente-cuerpo.

  En estudios relacionados con el dolor, al menos, una tercera parte de los pacientes, muestran una sitruación conectada con el efecto placebo, ya que experimentan una reducción del dolor, cuando creen que están siendo tratados, pero lo que en realidad ocurre, es que están recibiendo una falsa intervención o medicación, disfrazada de algo que el paciente cree real y verdadero.

 Al estudiar el efecto placebo, los investigadores descubren que la expectativa que se genera en la mente para que algo se produzca como se desea, modifica la condición del dolor. En investigaciones realizadas en la Universidad de Michigan, indican que la expectación o expectativa es similar a un analgésico. (Los opiáceos son sustancias químicas generadas en la "farmacia de Dios" (cerebro) que tienen un efecto analgésico, similar al que es inducido por el opio).

 Además, se debe considerar que las zonas del cerebro que son activadas a causa de la expectativa de la persona o el paciente, son las que se encargan de "modular el dolor".

 Las expectativas que uno tenga, pueden llegar a inhibir el dolor y a reforzar el bienestar.

 Cada día existen más evidencias científicas, como el factor fe, o el efecto placebo ayudan a sentirse mejor.

A veces con práctica, podemos llegar a regular nuestro bienestar hasta cierto punto.


Felicidad

Aspiración por la felicidad

Todo ser humano aspira a ser feliz. Malas noticias pues hay que dar. Tal aspiración es un mero deseo que perseguimos denodadamente y nunca acabamos de encontrar y permaner en tal estado de felicidad. En realidad, es algo evanescente que no tiene permanencia y que cualquier estado vivido está sujeto al constante cambio, impermanencia, transiitoriedad. De hecho, si reflexionamos nada más que un poquito, nos daremos cuenta que, quien busca, es decir, yo, nosotros, lo hacemos desde nuestra configuración psicofísica de nuestra individualidad que está sometida al cambio continuado.

Entonces, como es posible que aquello que cambia - nosotros -, que se pone en contacto con lo que es cambiante  - los objetos -, pueda producir un estado  que podamos sujetar algo que queremos sea duradero, permanente, donde no se de la dualidad - dolor y placer - en la que estamos atrapados?

 

El estado de felicidad permanente: una quimera

 Por lo tanto, la felicidiad continuada no es sino una quimera, donde lal mente engañosa nos empuja hacia un futuro - incierto por otro lado -, que colabora con la esperanza de que algo permanente aparecerá y experimentaremos. Pues no, desafortunadamente. Desde el punto de vista de las religiones monoteístas hay que trasladarse a un estado postmorten para proyectar la idea de nuestro deseo de felicidad continuada e inmortalidad en un idílico más allá producto de nuestras creencias, fe y construcciones culturales,

 A partir de aquí, cada quien se puede situar en cualquier propuesta, creencia, fe, estado trascendental que pueda supuestamente terminar con nuestras limitaciones y lal frustración de las aspiraciones no logradas.

 

También es importante aceptar nuestra dimensión humana

 Sin entrar en búsquedas de otra naturaleza, dentro de la dimensión humana, es importante aprender a conocer nuestra naturaleza y no vivir vinculados a recetas sobre la felicidad que casi siempre se cree se pueden encontrar en librerías, donde múltiples autores nos sitúan en: "Como conseguir la  felicidad".  Creo que eso nos frustra más por medio de la obsesión de querer lograrlo;  que la dicha que podrías sentir por vivir con la mirada de nuestros ojos y nuestra mente, puestas de otra manera y con otra actitud al servicio del bienestar y reconocimiento de quienes somoso y como somos.

Decía Krishnamurti: "Una cosa es pensar igual y otra pensar juntos" Pensemos juntos ¿no?

Maneras de verlo

Una manera de verlo sería como Fray Luis de León:

    ¡Qué descansada vida

    la del que huye el mundanal ruido

   y sigue la escondida

   senda `pr donde han ido

   los pocos sabios que en el mundo han sido!

Una cosa es aquello que a uno le hace feliz, por el valor que éste le puede dar y otra cosa es la felicidad. No existe una receta universal. Un valor o creencia personal o individual no se puede globalizar.

Pongo como ejemplo estas palabras de Karl Popper, cuya experiencia es válida para sí mismo pero no para toda la raza humana. Eso es lo que debemos distinguir. No por el hecho de que alguien que proclamemos un gigante del pensamiento deba ser el pensar universal.

 

Volvamos a Popper - foto -: "Deseo añadir mi inquebrantable convicción de que junto a la música y el arte, la ciencia es el más grande, hermoso o iluminador logro del espíritu humano". Muy bien, y quien no piensa así, pregunto yo, ¿debe sentirse infeliz?. Convendréis conmigo en que no, Asunto resuelto.

A Baudelaire en una ocaión le preguntaron donde preferiría vivir. Respondió: "En cualquier parte cpn tal que sea fuera de este mundo".

Creo que Miguel Delibes escribió aceertadamente:" No existe la felicidad. A lo largo de la vida hay briznas de dicha que se deshacen como las pompas de jabón"

La filosofía dice una cosa, las neurociencias otra, la teología las suyas, las religiones, la física, química, antropología, biología, .........y así sucesivamente, las cienciias del pensar, creer y saber dicen la suya. Pensemos, ¿quién tiene razón?  ?

Placer y dolor, o dualidad, no felicidiad perenne, y eterna. Esto es un hecho y lo primero también, Desde el punto de vista humano, especulamos, también es importante que tengamos una actitud un tanto crítica con nosotros mismos y seamos permisivos en aceptar todo lo que se nos dice.

 


Raimon Panikkar

In Memóriam

Triste noticia es el fallecimiento de un sabio que con su luz, su sapiencia y su diseminación del conocimiento, deja huérfanos a todos aquellos que ansiosos del saber se acercaban a Raimon Panikkar. Deja tras de sí una estela insuperable de acercamiento a la interculturalidad y el diálogo de lo que era uno de los grandes especialistas mundiales. En palabras suyas, " sin diálogo, el ser humano se asfixia y las religiones se anquilosan".

Raimon Panikkar

AUTOR PROLÍFICO

 Profesor de distintas universidades, escritor prolífico, conocedor profundo del hinduismo y otras religiones, puede uno disfrutar entre sus obras, "La experiencia filosófica de la India", "El silencio del Budha" y "The Vedic Experience".

IMPULSOR DE LA FILOSOFÍA INTERCULTURAL

 Raimon Panikkar es considerado el iniciador y gran impulsor de la filosofía intercultural que implica confianza mutua en una aventura común hacia lo desconocido y una aspiración hacia la concordia y no a la lucha y disputa continuada.

RAMÓN LLUL Y TEXTO APLICABLE A R. PANIKKAR

 El teólogo Juan José Tamayo, amigo de Raimon y de quien también se considera discípulo, hace mención de un texto del filósofo mallorquín Ramón Llul que le es aplicable a R. Panikkar:

"El pájaro cantaba en el huerto del amado. El amante llega y dice al pájaro: si no podemos entendernos el uno al otro a través de lenguajes, entendámonos entonces uno a otro a través del amor, ya que en tu canción mi amado es evocado en mis ojos".

EN PALABRAS DE R. PANIKKAR

Encarnaba Panikkar el diálogo en el peregrinaje por las diferentes religiones y su apertura mental queda bien expresada en estas palabras suyas de fe interreligiosa:

" Marché a la India cristiano, me descubrí a mi mismo hindú y volví budista, sin haber dejado de ser cristiano. Solía decir que en él confluían cuatro grandes ríos: el cristiano, el hindú, el budista y el secular."

 Nuestra admiración, respeto y recuerdo al gran sabio catalán y universal de padre hindú y madre catalana.