ENTREVISTA A TAIS: “El yoga Iyengar no es un estilo, es un sistema ilimitado”

por Tania Suarez Rodriguez | 11 de Agosto de 2018 12:06

Etiquetas: entrevista, yoga, Iyengar, Tais


Tais Gil es profesora de yoga Iyengar en nuestra escuela, formada por Ramón Clares en Yoga Center Madrid y diplomada por la AIPYS. Como nos cuenta en nuestra entrevista de hoy, es una apasionada del yoga y, muy especialmente, del Iyengar. Como siempre, cada profesor nos aporta una increíblemente inspiradora experiencia con esta bella disciplina milenaria.

Pregunta.- ¿Cómo conociste el yoga?

Respuesta.- Conocí el yoga a través de un librito que tenía mi padre, siendo yo niña, y me lo leí y me llamó mucho la atención. Luego, en la universidad, me apunté a clases semanales. Entonces aún no se hablaba de “estilos de yoga”.

P.- ¿Conoces otros estilos además del Iyengar? 

R.- Empecé a practicar yoga sin saber que había estilos. Pero en Yoga Center Madrid empecé con Hatha. Luego probé Iyengar en un intensivo de verano y me quedé.

P.- ¿Dirías que el yoga Iyengar representa más tu personalidad? ¿Por qué?

R.- Sí, desde luego, por eso una vez lo conocí ya me quedé. Pienso que representa mi personalidad porque es un estilo “curioso”, que te hace querer saber más, no solo de las posturas y de las técnicas, sino de todas las posibilidades que ofrece. Y creo que la curiosidad es uno de mis rasgos.

Además, soy matemática (Lógica) de formación base y el estilo Iyengar es explorador y cuidadoso, como las matemáticas. Es como un juego de construcciones: tienes unos axiomas firmes y construyes todo un universo a partir de ahí. Muy creativo. Me exige y me retribuye, sorprendiéndome a cada poco. Y siempre correcto. Me chifla; como las matemáticas.

P.- ¿Qué te aporta como practicante el estilo Iyengar? ¿Y a nivel personal, fuera del ámbito del yoga?

R.- Yo disfruto un montón con la práctica de yoga Iyengar y me marca la agenda. Hago algo que disfruto y que me sienta bien. Estoy mejor si hago yoga que si no lo hago; todo lo que invierto me lo devuelve multiplicado.

P.- ¿Cómo describirías el estilo de Iyengar? ¿Cuál es su “personalidad” y qué le caracteriza?

R.- Para mí no es un “estilo”. El yoga Iyengar, tal como me lo ha transmitido Ramón Clares, es un “sistema”, todas sus piezas encajan perfectamente, y funcionan como una maquinaria precisa y bien aceitada. No le falta nada, no le sobra nada; es ilimitado. Nunca puedes decir que lo tienes, solo que lo buscas.

P.- ¿Qué te aporta el Iyengar a ti y qué crees que aportas tú al Iyengar, con tus clases por ejemplo?

R.- Como he dicho antes, me aporta un gran disfrute, físico e intelectual. Yo no aporto nada, como mucho ayudar a otras personas a descubrir algo bello.

P.- ¿Cómo llegaste a ser profesora de yoga? ¿Nos puedes contar un poco cómo comenzaste ese camino?

R.- Me metí en la formación de yoga Iyengar porque las clases que tomaba me habían despertado la curiosidad. Quería saber más y eso que por aquel entonces no imaginaba cuán grande era este yoga. No soy flexible, ni tengo condiciones atléticas, y tenía grandes dudas de poder seguir el curso. Le pregunté a Ramón si consideraba que estaba preparada para hacer el curso y me dijo que sí. Así que me metí. Mi gran sorpresa fue cuando al terminar el Curso de Profesores me invitó a dar clases en Yoga Center Madrid.

P.- ¿Qué es para ti ser profesora de yoga?

R.- La oportunidad de poder transmitir a otras personas este mundo que yo disfruto tanto.

P.- ¿Cómo son tus clases? ¿Cómo las estructuras?

R.- Trabajamos coordinados, liderados por Ramón. Pero cada clase es única y, aunque empiezo con una idea de lo que quiero hacer en esa clase, permito que sean mis alumnos, lo que veo que van necesitando, lo que me marca los detalles y el camino, dentro de un formato de clase. Como digo, como las matemáticas.

P.- ¿Qué elementos no pueden faltar en tus clases?

R.- Alumnos interesados.

P.- ¿Cuáles son tus fuentes de inspiración para preparar tus clases?

R.- Las clases que recibo de Ramón, el ver cómo resuelve los problemas y situaciones que se presentan. Y claro está, las necesidades de mis alumnos es lo que me inspira cada clase.

P.- ¿Qué deseas transmitir con tus clases?

R.- Quiero que mis alumnos salgan mejor que entraron.

P.- ¿Qué es lo que más te enriquece de la enseñanza del yoga?

R.- Si puedo ayudar a otras personas, no necesito más.

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